sábado, 21 de mayo de 2022

Reabriendo la carga del Blog!!!


Cargar un Blog suele ser una tarea tediosa luego de algún tiempo - unos tres años en el caso presente - sobre todo si esa carga de datos no es el centro de un trabajo y si además se tiene la muy profunda creencia acerca de que lo verdaderamente importante es lo que se hace, lo que se va haciendo y no el registro de lo que se hace. Tengo esa creencia y sensación desde hace décadas, cuando aprendí la diferencia entre tomar una foto de un entorno o un objeto y contemplar ese entorno u objeto. No hay dudas respecto de que la contemplación es el modo de conocer más profundo y el mejor, pues hace que aquello que se contempla no se conozca de una manera meramente superficial, sino que forme parte de nosotros mismos, más aún que si solo fuese un episodio de nuestra historia personal o colectiva, sino que se entremezcle con nuestro propio ser.

Y La Casa del Fondo es un espacio para vivir, mucho más que para registrar. Hay lugares en los que la vivencia se imprime de tal modo en cada uno de los que la transitan, que provoca que el que lo hace se la lleve puesta... sin que hagan falta imágenes externas, sin que se necesite un repositorio digital, pues las imágenes ya están en uno.
Pero bueno, dicho todo esto que da cuenta de mi resistencia a hacer este trabajo, lo vamos a comenzar a hacer... ¿para qué?, bueno, para dejar un registro que sirva como instrumento de invitación a quienes aún no se han acercado a La Casa del Fondo a hacerlo y ya no necesiten de este Blog para recordarles la existencia de LCDF. 
De cualquier modo, siendo hoy casi ocho mil millones de seres humanos los que habitamos este planeta azul que gira alrededor de la estrella a la que llamamos Sol en una acompasada danza en la que los bailarines se trasladan a 828.000 kilómetros por hora, no está mal dejar algún intento de registro histórico, sobre todo pensando que así y todo le lleva a nuestra estrella 225 millones de años terrestres dar una vuelta completa alrededor del centro de la Vía Láctea y LCDF tiene apenas cuatro o cinco años de existencia.
Bien... comenzaremos recuperando lo que se pueda de estos casi ocho meses de inactividad bloguera.